Nuestros vinos nacen en las viñas, pequeños oasis en los que queremos recuperar el contacto con la tierra, que a su vez son espacios donde relajarse y respirar.
Una gran diversidad de tierras, que van desde las arcillocalcáreas, secas y rojizas de Son Obra hasta las arcillas margosas de Son Porquer, que crecen bajo la atenta mirada del antiguo molino de harina. No podemos olvidarnos de Son Orellet, desde donde podemos ver como se yergue victoriosa la sierra de Llevant, un mosaico de viñas que configuran una muestra de la riqueza geológica de Porreres que se manifiesta en unos vinos frescos y expresivos.
En Jaume Mesquida cultivamos las viñas siguiendo el método biodinámico, una forma de entender la vida que nos permite recuperar el diálogo con la naturaleza con el objetivo de ofrecer una uva excepcional que, con una técnica cuidadosa y una enorme dosis de amor, se transforman en nuestra familia de vinos.
El cultivo biodinámico
La vitalidad de la tierra y cómo queremos recuperarla.